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Cronología
del proceso
Diéciseis entidades públicas
y privadas de Cartagena adelantan el que puede ser el más
participativo de los procesos de recuperación de un hecho urbano
fundamental, el de las Fiestas de Independencia. Las entidades
involucradas en este proceso, entre otras, son el Instituto de
Patrimonio y Cultura de Cartagena, IPCC, Secretaría de Educación
Distrital, Cámara de Comercio de Cartagena, Banco de la República
de Cartagena, Universidad de Cartagena, Observatorio del Caribe
Colombiano, Revista Noventaynueve, Funcicar, Instituto Tecnológico
de Comfenalco, Corporación Universitaria Rafael Núñez, Corporación
Gente, Arte y Cultura, Comité Cultural de la Zona Suroriental y
Sociedad de Mejoras Públicas.
Este proceso ha
señalado que Fiestas de Independencia es el verdadero nombre de las
fiestas populares que se realizan en el mes de noviembre en la
ciudad de Cartagena, que atestigua la esencia histórica, cultural y
social de tales festividades, y expresan una metáfora viva de la
independencia nacional y el valor histórico de los sectores
populares y subalternos en la construcción de una ciudad caribe. A
ellas, a sus programaciones, orientaciones y sentidos, se subordinan
los otros festejos de noviembre.
Estas
festividades son una conmemoración multicultural y policlasista,
incluyente, plural y descentralizada, que estimula la recuperación
del tejido social urbano, crea lugares de encuentro ciudadano y
enriquece las identidades urbanas, las creatividades populares y la
convivencia urbana. Por lo tanto, deben ser expresión de una política
integral de ciudad, y estar incorporadas al plan de desarrollo del
distrito como eje del desarrollo cultural local.
Estos son algunos
de los elementos de la Política Pública de Fiestas de Cartagena,
resultado de uno de los más incluyentes procesos de discusión
ciudadana constituido por foros en espacios académicos y populares,
diálogos abiertos, investigaciones académicas, lecturas de
publicaciones, intervenciones de expertos y actores festivos,
intercambio de experiencias creativas, administrativas y financieras
de festividades, y discusiones virtuales.
El documento
pretende ser una carta de navegación para la revitalización de las
fiestas, que evite la improvisación que generan los cambios de
administración y que transforme gradualmente a las fiestas en lo
que deben ser: un encuentro ciudadano y popular con un gran
contenido creativo, histórico, festivo y cultural, que no sea
subalterno de ningún otro acto de noviembre.
La política pública
de fiestas (la primera en la historia reciente de la ciudad) le fue
entregada en agosto de 2004 al Alcalde de Cartagena, Alberto
Barboza, por las entidades públicas y privadas que adelantan este
proceso de revitalización y reinvención de las fiestas de
Independencia.
En un proyecto de
recuperación del mundo festivo cartagenero, han reiterado los
participantes en este proceso, deben reconocerse sus orígenes históricos
y los elementos de creatividad social, las Fiestas de Independencia
deben ser un lugar de la inclusión y la participación sociales,
base para la reconstrucción del tejido social y refuerzo de la
democratización cultural de la sociedad local. La cultura festiva
implica la creación de lazos de intercambio simbólico y cultural
entre los distintos sectores de la sociedad, de solidaridad social y
de reconocimiento recíproco de los actores sociales y los medios de
información, los creadores y los grupos de creación cultural y artística,
los investigadores sociales y los educadores, los administradores y
dirigentes públicos, los empresarios privados y las comunidades.
El documento
resalta además el papel del Estado como propiciador, no como
director, de la organización, el desarrollo, el estudio y la
financiación de las fiestas, haciendo visibles a los actores
festivos primordiales y sus creaciones y procurando ofertar lo
festivo desde todos los sectores públicos y privados de la ciudad.
Antecedentes
El proceso, han reiterado los representantes de las entidades que
abanderan la discusión y reinvención de las fiestas, no comienza
con ellos. Durante los últimos años en Cartagena, en diversos
espacios se ha buscado conocer y discutir la importancia de nuestras
festividades populares y de rescatar los elementos que alimentaron
su riqueza y su diversidad, y que ahora son echados de menos por
quienes las conocieron y disfrutaron antaño.
Es indudable el
aporte de la academia al estudio de las fiestas cartageneras. Los
investigadores Edgar Gutiérrez, Enrique Muñoz, Jorge García,
Carmenza Morales, Edgar Rey Sinning, han publicado textos y artículos
sobre las manifestaciones artísticas, la cultura, la música
popular y la historia de las festividades que se celebran en
noviembre.
A esto le sumamos
diversos estudios desde la nueva historiografía sobre el proceso de
independencia, sobre los conflictos raciales, sobre la importancia
del carnaval en la sociedad cartagenera de comienzos del siglo XX
como transgresión de las jerarquías, la relevancia de los negros y
mulatos artesanos en la gesta independentista, de investigadores
como Alfonso Múnera, Aline Helg, Raúl Román, Moisés Álvarez,
Javier Ortiz, Elisabeth Cunin, entre otros.
En agosto de 2003
se realizó el foro "Cómo reinventar las fiestas populares de
noviembre", convocado por la revista de investigación cultural
Noventaynueve, donde participaron cerca de 200 actores culturales y
festivos de la ciudad. Las memorias de ese foro, donde fueron
ponentes los investigadores Edgar Rey Sinning, Edgar Gutiérrez y
Enrique Muñoz, y la gestora cultural Astrid Torres, fueron
publicadas en la cuarta edición de la revista, en diciembre de 2003
y el documento fue entregado al IPCC, a la Secretaría de Educación
Distrital y a la Alcaldía de Cartagena.
Los asistentes,
entre los que se encontraban investigadores y gestores culturales,
estudiantes universitarios, miembros de clubes culturales,
danzarines y músicos folclóricos, representantes de las Secretarías
de Educación Distrital y Departamental, delegados de centros
culturales, docentes de secundaria, directores y miembros de grupos
folclóricos, periodistas, entre otros, destacaron la necesidad de
recuperar la gesta de independencia, el 11 de noviembre, como el
punto central de las fiestas, la necesidad de rearticular el
elemento popular y la creatividad urbana al proceso de reinvención
del espíritu carnavalesco de las fiestas y de vincular el sector
educativo a dicho proceso y la urgencia de procurar una mejor
financiación a los festejos, con un sector folclórico organizado y
participante, en el marco de una política de ciudad.
El
3 de junio de 2004
, el IPCC, con el apoyo de la Universidad de Cartagena, la Revista
Noventaynueve y el Instituto Tecnológico Comfenalco, realizó el
Primer Foro sobre la Conmemoración de las Fiestas de Independencia
de Cartagena 2004, donde participaron como ponentes el escritor y
periodista Jorge García Usta, el investigador Edgar Gutiérrez y el
director del IPCC, Amaury Lora Sfer. Entre los cerca de 70
asistentes se encontraban periodistas, ediles de las localidades,
funcionarios distritales y departamentales, líderes cívicos,
miembros de ONGs y gestores culturales que enriquecieron con sus
aportes la discusión en torno a los temas: "Fiesta, Música y
Cultura Popular", "Fiestas y Proceso Educativo" y
"Financiación y Espacio de Fiesta".
En este foro se
insistió en la necesidad de vincular a todos los sectores de la
ciudad en la apropiación y el enriquecimiento de las fiestas, en
trabajar con los niños en el tema festivo e histórico, hacer un
plan de trabajo para todo el año, no solamente dos meses antes de
las fiestas, enriquecer el desfile central, hacer mesas de discusión
sectoriales para analizar el estado de la celebración y hacer
propuestas sobre su mejoramiento y comprometer a los periodistas y a
los medios de comunicación en este proceso.
Entidades se
unen para pensar las fiestas
Con estos y otros antecedentes, y luego de varias reuniones
preliminares, representantes de trece entidades públicas y privadas
se reunieron el 23 de junio en la Cámara de Comercio para trazar
las bases de lo que sería la jornada Pensar las fiestas de la
independencia, que inicialmente se programó como un seminario con
tres conferencias centrales y cinco mesas de trabajo con un máximo
de 20 personas cada una. La propuesta, enriquecida por todos los
participantes se desarrolló el 29 y
30 de julio de 2004
con cuatro conferencias y seis mesas de trabajo en donde
participaron cerca de 200 actores sociales.
En la primera
sesión los asistentes escucharon las conferencias de los
reconocidos investigadores Silvio Sánchez, Moisés Alvarez, Enrique
Muñoz y Mirta Buelvas. En dos de las seis mesas de trabajo también
hubo invitados especiales: en la mesa de "Fiestas, economía y
financiación", intervinieron María Cecilia Donado, directora
de la Fundación Carnaval de Barranquilla, y Adela Donadio,
subdirectora del Festival de Teatro de Bogotá. En la mesa de
"Fiesta y medios" intervino el periodista y especialista
en fiestas Laurian Puerta.
La mesa de
"Fiestas y Educación", que sesionó en el Palacio de la
Inquisición, con cerca de 25 educadores señaló problemas como:
Las fiestas de
Independencia no están incluidas como parte esencial de la
identidad cultural, cuya promoción se establece en los planes de
desarrollo. Tampoco hay seguimiento al desarrollo del elemento de la
identidad en estos planes.
La enseñanza
institucional actual, que privilegia la instrucción de tiza y
tablero, no facilita la apropiación de lo festivo en las
instituciones educativas locales.
Los
corregimientos de Cartagena no cuentan con herramientas para
desarrollar actividades apropiadas de fiestas. Algunos como Arroyo
de Piedra y Bocachica han hecho actividades como reinados y otros en
su afán de apropiarse de las fiestas.
El plan de
trabajo propuesto incluye actividades como el estudio y la apropiación
social de la historia de los corregimientos, la organización de un
seminario de cualificación para los educadores sobre el tema de
fiestas y la historia de Cartagena, que debe llevar a construir
ciudad y sociedad; la construcción de una red de educadores de lo
festivo y lo histórico, a semejanza de otras redes que existen; el
establecimiento de un cronograma de actividades de difusión de las
raíces y desarrollos históricos de Cartagena que lleve a la
publicación de una cartilla con su difusión en el sector
educativo.
La mesa propuso
además organizar un Bandito de Niños, que participe en las
actividades de preludio de la celebración, y cuente con un
presupuesto apropiado; el I Encuentro de Cabildos Escolares, y el I
Premio Pedro Romero a la Mejor Comparsa Escolar, con el fin de
reconocer la comparsa como un aglutinante social. Igualmente
realizar un rallye histórico en las escuelas, a semejanza del que
organizan los guías de turismo, que permita el reconocimiento de
los lugares y sentidos de la historia de la ciudad.
La mesa de
"Fiestas e investigación", en la que participaron cerca
de 20 investigadores de la historia, la economía, la cultura y la
ciudad, sesionó en la Casa Bolívar, y propuso trabajar para
unificar a los sectores sociales en la recuperación de las fiestas
y en su celebración, y promover la más amplia participación de
los grupos sociales en este proceso, y fortalecer la investigación
del proceso de independencia y de la historia de las fiestas, en los
centros de investigación y en las universidades. Tal investigación
puede abarcar también a ramas como la filosofía y la economía.
Los académicos
señalaron la importancia de vincular a la Secretaría de Educación
como eje trasmisor de los nuevos conocimientos sobre la historia y
las fiesta de la ciudad, y plantearon establecer los mecanismos que
garanticen la continuación del actual proceso de recuperación
festiva, a semejanza de lo ocurrido en Barranquilla.
Los
investigadores afirmaron que lo festivo y lo histórico no son
mundos contrapuestos, como lo muestra la propia historia de la
ciudad. Propusieron además resolver la actual desintegración de
las fiestas de independencia, lo que puede permitir un nuevo proceso
de reconocimiento interior de la ciudad, y fijar puntos de
investigación que reconozcan también la necesidad de investigar lo
contemporáneo, tanto en lo histórico como en lo festivo.
La mesa de
"Fiestas, música, arte y cultura popular", que contó con
más de 40 participantes en el Palacio de la Inquisición, señaló
varios problemas de las fiestas de Independencia, como la
inexistencia de un trabajo secuencial y planificado de organización,
y de una programación única y regular de los festejos. Abogó por
separar claramente las dos actividades festivas de noviembre, una
las Fiestas de Independencia, otra el reinado de belleza.
Fue una de las
mesas que más propuestas lanzó para alimentar un Plan de Trabajo
Anual de Fiestas, entre ellas, crear un programa radial sobre la música
nacional, establecer la Cátedra de Historia de Cartagena en todos
los colegios de Cartagena; disponer que el bando de las fiestas
recorra la avenida Pedro de Heredia, eje de la ciudad; realizar un
concurso de poesía sobre temas de la independencia de Cartagena;
determinar que la fiesta comience el 11 de noviembre, día de la
independencia, sin tener en cuenta qué día cae, y que nuclee las
manifestaciones cívicas, folclóricas y festivas; crear una
corporación o asociación que participe en la organización de las
fiestas, y crear una beca o estímulo para las investigaciones folclóricas
sobre las fiestas de independencia.
La mesa de
"Fiestas y participación Ciudadana", reunida en la
Universidad de Cartagena, con la asistencia de 12 líderes cívicos,
señaló entre los problemas existentes, el de que las fiestas de
Independencia no existen como tales. La percepción que tienen los
ciudadanos sobre las fiestas dependen del estrato en que están.
"El pueblo cartagenero es desconocido en las decisiones sobre
las fiestas, no se le pregunta, no se le consulta, dijeron los
participantes y agregaron que "el reinado nacional de belleza
es invasivo y termina desplazando a las fiestas" y que "la
fiesta se da preferentemente en el centro de la ciudad y se queda en
los superficial de ciertas maneras de festejar".
Acusaron la pérdida
de tradiciones notables como las de los fandangos y criticaron
"la excesiva ingerencia de los políticos en el manejo de las
fiestas".
La mesa de
"Fiestas, economía y financiación" consideró que las
fiestas deben ser uno de los principales productos turísticos de la
ciudad, y que la recuperación de su memoria debe apuntar a
considerar la celebración de noviembre como el marco general dentro
del cual se realicen otros eventos como el Concurso Nacional de
Belleza.
La mesa propuso
la conformación de una entidad de carácter privado (o mixta) de
función pública, como ocurre en Barranquilla, para administrar las
Fiestas de Independencia de Cartagena, la elaboración de una
propuesta de comercialización integral, que permita la
sostenibilidad financiera de las fiestas, y que apunte a ser la
principal fuente de ingresos de la empresa manejadora de las
fiestas. Esta estrategia debe tener como primer esfuerzo la
identificación de la oferta de bienes y servicios comercializables
–que debe regirse bajo los principios de equilibrio y respeto por
la tradición-.
Igualmente la
mesa se pronunció a favor de establecer una política de manejo del
espacio público que permita robustecer la financiación de las
fiestas, y hacer un inventario detallado de la oferta de bienes y
servicios que se puede comercializar. Esta identificación debe
tener en cuenta la oferta actual –casetas, desfiles, entre otros-
y realizable (festival de orquestas, creación de más desfiles). La
mesa propuso realizar una alianza estratégica con el Concurso
Nacional de Belleza que aproveche su potencial de organización y de
impacto local y nacional, para trabajar en la recuperación de las
festividades de Independencia.
En la mesa
"Fiestas y medios", con participación de 25 personas,
entre periodistas, estudiantes, decanos de comunicación e
investigadores culturales, se propuso replantear el actual
cubrimiento de las fiestas dando participación a los actores de los
festejos.
Entre los
problemas que señaló la mesa están: desconocimiento de la
historia de Cartagena por parte de los medios de comunicación, de
las escuelas y de otros sectores; la preponderancia del cubrimiento
del Concurso Nacional de Belleza, y la homogenización del sentido
de las fiestas: se ha reducido la celebración a lo festivo y se
desconocen otros ámbitos como el antropológico y sociológico.
Los periodistas
propusieron formular un plan de comercialización que tenga como
apoyo fundamental la ayuda estatal; estimular un mayor compromiso de
medios locales con el cubrimiento de las fiestas; implementar una Cátedra
sobre Fiestas de Independencia que tenga como objetivo la educación
desde la escuela y la familiarización de los distintos sectores,
entre ellos el de medios de comunicación; la creación de un
diplomado permanente sobre historia y fiestas en una universidad;
asignar a las reinas populares un papel de multiplicadores de la
tradición de las festividades para que no sigan reproduciendo el
esquema del Concurso Nacional de Belleza; la necesidad de buscar un
punto de equilibrio entre las dos fiestas superpuestas que ocurren
en ese periodo: se busca trabajar en un sentido de recuperación de
las fiestas que no compita (en lo práctico) con el concurso, pero
que se diferencie de él.
Se propuso también
la reincorporación de información del arte tradicional a la
celebración de las fiestas; la vinculación de los artesanos y la
retoma de actos como la fiesta de máscaras y el capuchón; la
creación de un carnaval universitario; la creación de medios de
proximidad de las fiestas en los barrios, de tal forma que haya
cubrimiento de los actos de celebración en las comunidades que no
tienen formas de proyección de sus actos celebratorios, y la
elaboración de un documento guía que contenga la información básica
sobre las fiestas, que sirva de orientación a los periodistas que
la cubren.
¿Qué sigue?
Además de la elaboración del documento con la Política Pública
de Fiestas, del plan anual de trabajo para las fiestas, se está
redactando un proyecto de acuerdo que se presentará al Concejo de
Cartagena, en el que esta corporación faculta al Alcalde para
adoptar oficialmente la Política pública de Fiestas, y se toman
medidas para su fortalecimiento económico.
De igual manera,
el programa de Comunicación Social de la Universidad de Cartagena,
y el Colegio Mayor de Bolívar, anunciaron que implementarán el
tema festivo como línea de investigación académica.
Se está
socializando en los diferentes sectores de la ciudad (empresarios,
concejales, estudiantes, habitantes de los barrios, etc) el
documento de política pública y los logros y propuestas de este
proceso.
Dentro de este
proceso es vital la participación de los medios de comunicación
locales y nacionales, por lo cual se seguirá trabajando con ellos
para que sea aún más amplia la difusión de lo histórico-festivo
y para que éstos cumplan su papel informador y formador.
La crisis de la
fiesta es también la crisis de la ciudad: a la depredación de sus
mejores virtudes cívicas, al empobrecimiento del universo popular,
al extravío de su rumbo, nos encontramos ante un mundo urbano
desprovisto de uno de sus más vigorosos referentes de pertenencia
colectiva, de cohesión social, de intercambio cultural.
Por eso es
importante seguir construyendo, seguir sumando amigos, a esta causa
que debe ser de todas y todos los cartageneros.
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