www.ipcc.gov.co
Cronología del proceso

Balance de actividades del Comité Asesor de Fiestas 
Junio a octubre de 2004

Diplomado 
Fiestas de Independencia: Cultura popular, cultura de élite y mediadores culturales

Lanceros

Boletines de prensa

Cronología del proceso
Diéciseis entidades públicas y privadas de Cartagena adelantan el que puede ser el más participativo de los procesos de recuperación de un hecho urbano fundamental, el de las Fiestas de Independencia. Las entidades involucradas en este proceso, entre otras, son el Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena, IPCC, Secretaría de Educación Distrital, Cámara de Comercio de Cartagena, Banco de la República de Cartagena, Universidad de Cartagena, Observatorio del Caribe Colombiano, Revista Noventaynueve, Funcicar, Instituto Tecnológico de Comfenalco, Corporación Universitaria Rafael Núñez, Corporación Gente, Arte y Cultura, Comité Cultural de la Zona Suroriental y Sociedad de Mejoras Públicas.

Este proceso ha señalado que Fiestas de Independencia es el verdadero nombre de las fiestas populares que se realizan en el mes de noviembre en la ciudad de Cartagena, que atestigua la esencia histórica, cultural y social de tales festividades, y expresan una metáfora viva de la independencia nacional y el valor histórico de los sectores populares y subalternos en la construcción de una ciudad caribe. A ellas, a sus programaciones, orientaciones y sentidos, se subordinan los otros festejos de noviembre.

Estas festividades son una conmemoración multicultural y policlasista, incluyente, plural y descentralizada, que estimula la recuperación del tejido social urbano, crea lugares de encuentro ciudadano y enriquece las identidades urbanas, las creatividades populares y la convivencia urbana. Por lo tanto, deben ser expresión de una política integral de ciudad, y estar incorporadas al plan de desarrollo del distrito como eje del desarrollo cultural local.

Estos son algunos de los elementos de la Política Pública de Fiestas de Cartagena, resultado de uno de los más incluyentes procesos de discusión ciudadana constituido por foros en espacios académicos y populares, diálogos abiertos, investigaciones académicas, lecturas de publicaciones, intervenciones de expertos y actores festivos, intercambio de experiencias creativas, administrativas y financieras de festividades, y discusiones virtuales.

El documento pretende ser una carta de navegación para la revitalización de las fiestas, que evite la improvisación que generan los cambios de administración y que transforme gradualmente a las fiestas en lo que deben ser: un encuentro ciudadano y popular con un gran contenido creativo, histórico, festivo y cultural, que no sea subalterno de ningún otro acto de noviembre.

La política pública de fiestas (la primera en la historia reciente de la ciudad) le fue entregada en agosto de 2004 al Alcalde de Cartagena, Alberto Barboza, por las entidades públicas y privadas que adelantan este proceso de revitalización y reinvención de las fiestas de Independencia.

En un proyecto de recuperación del mundo festivo cartagenero, han reiterado los participantes en este proceso, deben reconocerse sus orígenes históricos y los elementos de creatividad social, las Fiestas de Independencia deben ser un lugar de la inclusión y la participación sociales, base para la reconstrucción del tejido social y refuerzo de la democratización cultural de la sociedad local. La cultura festiva implica la creación de lazos de intercambio simbólico y cultural entre los distintos sectores de la sociedad, de solidaridad social y de reconocimiento recíproco de los actores sociales y los medios de información, los creadores y los grupos de creación cultural y artística, los investigadores sociales y los educadores, los administradores y dirigentes públicos, los empresarios privados y las comunidades.

El documento resalta además el papel del Estado como propiciador, no como director, de la organización, el desarrollo, el estudio y la financiación de las fiestas, haciendo visibles a los actores festivos primordiales y sus creaciones y procurando ofertar lo festivo desde todos los sectores públicos y privados de la ciudad.

Antecedentes
El proceso, han reiterado los representantes de las entidades que abanderan la discusión y reinvención de las fiestas, no comienza con ellos. Durante los últimos años en Cartagena, en diversos espacios se ha buscado conocer y discutir la importancia de nuestras festividades populares y de rescatar los elementos que alimentaron su riqueza y su diversidad, y que ahora son echados de menos por quienes las conocieron y disfrutaron antaño.

Es indudable el aporte de la academia al estudio de las fiestas cartageneras. Los investigadores Edgar Gutiérrez, Enrique Muñoz, Jorge García, Carmenza Morales, Edgar Rey Sinning, han publicado textos y artículos sobre las manifestaciones artísticas, la cultura, la música popular y la historia de las festividades que se celebran en noviembre.

A esto le sumamos diversos estudios desde la nueva historiografía sobre el proceso de independencia, sobre los conflictos raciales, sobre la importancia del carnaval en la sociedad cartagenera de comienzos del siglo XX como transgresión de las jerarquías, la relevancia de los negros y mulatos artesanos en la gesta independentista, de investigadores como Alfonso Múnera, Aline Helg, Raúl Román, Moisés Álvarez, Javier Ortiz, Elisabeth Cunin, entre otros.

En agosto de 2003 se realizó el foro "Cómo reinventar las fiestas populares de noviembre", convocado por la revista de investigación cultural Noventaynueve, donde participaron cerca de 200 actores culturales y festivos de la ciudad. Las memorias de ese foro, donde fueron ponentes los investigadores Edgar Rey Sinning, Edgar Gutiérrez y Enrique Muñoz, y la gestora cultural Astrid Torres, fueron publicadas en la cuarta edición de la revista, en diciembre de 2003 y el documento fue entregado al IPCC, a la Secretaría de Educación Distrital y a la Alcaldía de Cartagena.

Los asistentes, entre los que se encontraban investigadores y gestores culturales, estudiantes universitarios, miembros de clubes culturales, danzarines y músicos folclóricos, representantes de las Secretarías de Educación Distrital y Departamental, delegados de centros culturales, docentes de secundaria, directores y miembros de grupos folclóricos, periodistas, entre otros, destacaron la necesidad de recuperar la gesta de independencia, el 11 de noviembre, como el punto central de las fiestas, la necesidad de rearticular el elemento popular y la creatividad urbana al proceso de reinvención del espíritu carnavalesco de las fiestas y de vincular el sector educativo a dicho proceso y la urgencia de procurar una mejor financiación a los festejos, con un sector folclórico organizado y participante, en el marco de una política de ciudad.

El 3 de junio de 2004 , el IPCC, con el apoyo de la Universidad de Cartagena, la Revista Noventaynueve y el Instituto Tecnológico Comfenalco, realizó el Primer Foro sobre la Conmemoración de las Fiestas de Independencia de Cartagena 2004, donde participaron como ponentes el escritor y periodista Jorge García Usta, el investigador Edgar Gutiérrez y el director del IPCC, Amaury Lora Sfer. Entre los cerca de 70 asistentes se encontraban periodistas, ediles de las localidades, funcionarios distritales y departamentales, líderes cívicos, miembros de ONGs y gestores culturales que enriquecieron con sus aportes la discusión en torno a los temas: "Fiesta, Música y Cultura Popular", "Fiestas y Proceso Educativo" y "Financiación y Espacio de Fiesta".

En este foro se insistió en la necesidad de vincular a todos los sectores de la ciudad en la apropiación y el enriquecimiento de las fiestas, en trabajar con los niños en el tema festivo e histórico, hacer un plan de trabajo para todo el año, no solamente dos meses antes de las fiestas, enriquecer el desfile central, hacer mesas de discusión sectoriales para analizar el estado de la celebración y hacer propuestas sobre su mejoramiento y comprometer a los periodistas y a los medios de comunicación en este proceso.

Entidades se unen para pensar las fiestas
Con estos y otros antecedentes, y luego de varias reuniones preliminares, representantes de trece entidades públicas y privadas se reunieron el 23 de junio en la Cámara de Comercio para trazar las bases de lo que sería la jornada Pensar las fiestas de la independencia, que inicialmente se programó como un seminario con tres conferencias centrales y cinco mesas de trabajo con un máximo de 20 personas cada una. La propuesta, enriquecida por todos los participantes se desarrolló el 29 y 30 de julio de 2004 con cuatro conferencias y seis mesas de trabajo en donde participaron cerca de 200 actores sociales.

En la primera sesión los asistentes escucharon las conferencias de los reconocidos investigadores Silvio Sánchez, Moisés Alvarez, Enrique Muñoz y Mirta Buelvas. En dos de las seis mesas de trabajo también hubo invitados especiales: en la mesa de "Fiestas, economía y financiación", intervinieron María Cecilia Donado, directora de la Fundación Carnaval de Barranquilla, y Adela Donadio, subdirectora del Festival de Teatro de Bogotá. En la mesa de "Fiesta y medios" intervino el periodista y especialista en fiestas Laurian Puerta.

La mesa de "Fiestas y Educación", que sesionó en el Palacio de la Inquisición, con cerca de 25 educadores señaló problemas como:

Las fiestas de Independencia no están incluidas como parte esencial de la identidad cultural, cuya promoción se establece en los planes de desarrollo. Tampoco hay seguimiento al desarrollo del elemento de la identidad en estos planes.

La enseñanza institucional actual, que privilegia la instrucción de tiza y tablero, no facilita la apropiación de lo festivo en las instituciones educativas locales.

Los corregimientos de Cartagena no cuentan con herramientas para desarrollar actividades apropiadas de fiestas. Algunos como Arroyo de Piedra y Bocachica han hecho actividades como reinados y otros en su afán de apropiarse de las fiestas.

El plan de trabajo propuesto incluye actividades como el estudio y la apropiación social de la historia de los corregimientos, la organización de un seminario de cualificación para los educadores sobre el tema de fiestas y la historia de Cartagena, que debe llevar a construir ciudad y sociedad; la construcción de una red de educadores de lo festivo y lo histórico, a semejanza de otras redes que existen; el establecimiento de un cronograma de actividades de difusión de las raíces y desarrollos históricos de Cartagena que lleve a la publicación de una cartilla con su difusión en el sector educativo.

La mesa propuso además organizar un Bandito de Niños, que participe en las actividades de preludio de la celebración, y cuente con un presupuesto apropiado; el I Encuentro de Cabildos Escolares, y el I Premio Pedro Romero a la Mejor Comparsa Escolar, con el fin de reconocer la comparsa como un aglutinante social. Igualmente realizar un rallye histórico en las escuelas, a semejanza del que organizan los guías de turismo, que permita el reconocimiento de los lugares y sentidos de la historia de la ciudad.

La mesa de "Fiestas e investigación", en la que participaron cerca de 20 investigadores de la historia, la economía, la cultura y la ciudad, sesionó en la Casa Bolívar, y propuso trabajar para unificar a los sectores sociales en la recuperación de las fiestas y en su celebración, y promover la más amplia participación de los grupos sociales en este proceso, y fortalecer la investigación del proceso de independencia y de la historia de las fiestas, en los centros de investigación y en las universidades. Tal investigación puede abarcar también a ramas como la filosofía y la economía.

Los académicos señalaron la importancia de vincular a la Secretaría de Educación como eje trasmisor de los nuevos conocimientos sobre la historia y las fiesta de la ciudad, y plantearon establecer los mecanismos que garanticen la continuación del actual proceso de recuperación festiva, a semejanza de lo ocurrido en Barranquilla.

Los investigadores afirmaron que lo festivo y lo histórico no son mundos contrapuestos, como lo muestra la propia historia de la ciudad. Propusieron además resolver la actual desintegración de las fiestas de independencia, lo que puede permitir un nuevo proceso de reconocimiento interior de la ciudad, y fijar puntos de investigación que reconozcan también la necesidad de investigar lo contemporáneo, tanto en lo histórico como en lo festivo.

La mesa de "Fiestas, música, arte y cultura popular", que contó con más de 40 participantes en el Palacio de la Inquisición, señaló varios problemas de las fiestas de Independencia, como la inexistencia de un trabajo secuencial y planificado de organización, y de una programación única y regular de los festejos. Abogó por separar claramente las dos actividades festivas de noviembre, una las Fiestas de Independencia, otra el reinado de belleza.

Fue una de las mesas que más propuestas lanzó para alimentar un Plan de Trabajo Anual de Fiestas, entre ellas, crear un programa radial sobre la música nacional, establecer la Cátedra de Historia de Cartagena en todos los colegios de Cartagena; disponer que el bando de las fiestas recorra la avenida Pedro de Heredia, eje de la ciudad; realizar un concurso de poesía sobre temas de la independencia de Cartagena; determinar que la fiesta comience el 11 de noviembre, día de la independencia, sin tener en cuenta qué día cae, y que nuclee las manifestaciones cívicas, folclóricas y festivas; crear una corporación o asociación que participe en la organización de las fiestas, y crear una beca o estímulo para las investigaciones folclóricas sobre las fiestas de independencia.

La mesa de "Fiestas y participación Ciudadana", reunida en la Universidad de Cartagena, con la asistencia de 12 líderes cívicos, señaló entre los problemas existentes, el de que las fiestas de Independencia no existen como tales. La percepción que tienen los ciudadanos sobre las fiestas dependen del estrato en que están. "El pueblo cartagenero es desconocido en las decisiones sobre las fiestas, no se le pregunta, no se le consulta, dijeron los participantes y agregaron que "el reinado nacional de belleza es invasivo y termina desplazando a las fiestas" y que "la fiesta se da preferentemente en el centro de la ciudad y se queda en los superficial de ciertas maneras de festejar".

Acusaron la pérdida de tradiciones notables como las de los fandangos y criticaron "la excesiva ingerencia de los políticos en el manejo de las fiestas".

La mesa de "Fiestas, economía y financiación" consideró que las fiestas deben ser uno de los principales productos turísticos de la ciudad, y que la recuperación de su memoria debe apuntar a considerar la celebración de noviembre como el marco general dentro del cual se realicen otros eventos como el Concurso Nacional de Belleza.

La mesa propuso la conformación de una entidad de carácter privado (o mixta) de función pública, como ocurre en Barranquilla, para administrar las Fiestas de Independencia de Cartagena, la elaboración de una propuesta de comercialización integral, que permita la sostenibilidad financiera de las fiestas, y que apunte a ser la principal fuente de ingresos de la empresa manejadora de las fiestas. Esta estrategia debe tener como primer esfuerzo la identificación de la oferta de bienes y servicios comercializables –que debe regirse bajo los principios de equilibrio y respeto por la tradición-.

Igualmente la mesa se pronunció a favor de establecer una política de manejo del espacio público que permita robustecer la financiación de las fiestas, y hacer un inventario detallado de la oferta de bienes y servicios que se puede comercializar. Esta identificación debe tener en cuenta la oferta actual –casetas, desfiles, entre otros- y realizable (festival de orquestas, creación de más desfiles). La mesa propuso realizar una alianza estratégica con el Concurso Nacional de Belleza que aproveche su potencial de organización y de impacto local y nacional, para trabajar en la recuperación de las festividades de Independencia.

En la mesa "Fiestas y medios", con participación de 25 personas, entre periodistas, estudiantes, decanos de comunicación e investigadores culturales, se propuso replantear el actual cubrimiento de las fiestas dando participación a los actores de los festejos.

Entre los problemas que señaló la mesa están: desconocimiento de la historia de Cartagena por parte de los medios de comunicación, de las escuelas y de otros sectores; la preponderancia del cubrimiento del Concurso Nacional de Belleza, y la homogenización del sentido de las fiestas: se ha reducido la celebración a lo festivo y se desconocen otros ámbitos como el antropológico y sociológico.

Los periodistas propusieron formular un plan de comercialización que tenga como apoyo fundamental la ayuda estatal; estimular un mayor compromiso de medios locales con el cubrimiento de las fiestas; implementar una Cátedra sobre Fiestas de Independencia que tenga como objetivo la educación desde la escuela y la familiarización de los distintos sectores, entre ellos el de medios de comunicación; la creación de un diplomado permanente sobre historia y fiestas en una universidad; asignar a las reinas populares un papel de multiplicadores de la tradición de las festividades para que no sigan reproduciendo el esquema del Concurso Nacional de Belleza; la necesidad de buscar un punto de equilibrio entre las dos fiestas superpuestas que ocurren en ese periodo: se busca trabajar en un sentido de recuperación de las fiestas que no compita (en lo práctico) con el concurso, pero que se diferencie de él.

Se propuso también la reincorporación de información del arte tradicional a la celebración de las fiestas; la vinculación de los artesanos y la retoma de actos como la fiesta de máscaras y el capuchón; la creación de un carnaval universitario; la creación de medios de proximidad de las fiestas en los barrios, de tal forma que haya cubrimiento de los actos de celebración en las comunidades que no tienen formas de proyección de sus actos celebratorios, y la elaboración de un documento guía que contenga la información básica sobre las fiestas, que sirva de orientación a los periodistas que la cubren.

¿Qué sigue?
Además de la elaboración del documento con la Política Pública de Fiestas, del plan anual de trabajo para las fiestas, se está redactando un proyecto de acuerdo que se presentará al Concejo de Cartagena, en el que esta corporación faculta al Alcalde para adoptar oficialmente la Política pública de Fiestas, y se toman medidas para su fortalecimiento económico.

De igual manera, el programa de Comunicación Social de la Universidad de Cartagena, y el Colegio Mayor de Bolívar, anunciaron que implementarán el tema festivo como línea de investigación académica.

Se está socializando en los diferentes sectores de la ciudad (empresarios, concejales, estudiantes, habitantes de los barrios, etc) el documento de política pública y los logros y propuestas de este proceso.

Dentro de este proceso es vital la participación de los medios de comunicación locales y nacionales, por lo cual se seguirá trabajando con ellos para que sea aún más amplia la difusión de lo histórico-festivo y para que éstos cumplan su papel informador y formador.

La crisis de la fiesta es también la crisis de la ciudad: a la depredación de sus mejores virtudes cívicas, al empobrecimiento del universo popular, al extravío de su rumbo, nos encontramos ante un mundo urbano desprovisto de uno de sus más vigorosos referentes de pertenencia colectiva, de cohesión social, de intercambio cultural.

Por eso es importante seguir construyendo, seguir sumando amigos, a esta causa que debe ser de todas y todos los cartageneros.