|
|
| Cartagena tiene política
pública de Fiestas |
 |
Se entregó al ex alcalde Alberto Barboza Senior el primer documento para Una
Política Pública de Fiestas, resultado de uno de los más
participativos e incluyentes procesos de discusión ciudadana, que pretende ser
una carta de navegación para la revitalización de las fiestas de
Independencia, que evite la improvisación que generan los cambios de
administración y transforme gradualmente a las fiestas en lo que deben ser: un
encuentro ciudadano y popular, con un gran contenido creativo, histórico,
festivo y cultural.
|
 |
| • |
“Las Fiestas de
Independencia deben ser expresión de una política integral de ciudad, que
reconoce y valora en la cultura una de las dimensiones de su desarrollo general,
incorporándola a diversas formas de su imaginación, planeación, inversión y
construcción”.
|
|
 |
| •
|
“Las fiestas de
Independencia deben ser un lugar de la inclusión y la participación sociales,
base para la reconstrucción del tejido social y refuerzo de la democratización
cultural de la sociedad local. El barrio, sus actores y organizaciones festivas,
sus valores urbanos y sus reinados populares, debe ser concebido como un
microcosmos esencial del proceso festivo, donde la integración festiva crea
lazos de pertenencia local, impulsa valores culturales positivos y el
descubrimiento de la historia propia”.
|
|
 |
| •
|
“Las fiestas de
Independencia son una experiencia pedagógica, en la que la ciudad investiga,
dialoga, recrea, masifica y dinamiza sus conocimientos, imaginarios y símbolos
históricos y culturales, expresiones carnestoléndicas y culturales
tradicionales y contemporáneas, desarrolla creatividades individuales y
grupales, crea lazos institucionales y colectivos, diversifica el sentido crítico
ante las rutinas institucionales y la inercia social, y expone el humor crítico
y constructivo y la creatividad como elementos centrales del ethos caribe de la
comunidad urbana y el sueño colectivo de ciudad caribe. El proceso festivo
local debe incluir una política educativa festiva, unificada, dotada con
contenidos claros y concertados con la comunidad educativa”.
|
|
 |
|
|
| El primer documento sobre una
Política Pública de Fiestas, en la historia reciente de la ciudad, le fue
entregado al alcalde Alberto Barboza por las trece entidades públicas y
privadas que adelantan actualmente un proceso de revitalización y reinvención
de las fiestas de Independencia: |
 |
| • |
Instituto de Patrimonio y
Cultura de Cartagena
|
| • |
Cámara
de Comercio de Cartagena
|
| • |
Universidad
de Cartagena
|
| • |
Observatorio del Caribe Colombiano,
|
| • |
Revista
Noventaynueve
|
| • |
Banco de
la República
|
| • |
Funcicar
|
| • |
Corporación Universitaria
Rafael Núñez
|
| • |
Asociación Gente
, Arte y Cultura
|
| • |
Sociedad
de Mejoras Públicas
|
| • |
Comité Cultural de
la Zona Suroriental
|
| • |
Instituto Tecnológico de
Comfenalco |
| • |
|
|
 |
El documento sostiene que el
verdadero nombre de las fiestas populares que se realizan en el mes de noviembre
es Fiestas de Independencia, “que atestigua la esencia histórica, cultural y
social de tales festividades, y expresan una metáfora viva de la independencia
nacional y el valor histórico de los sectores populares y subalternos en la
construcción de una ciudad caribe”, y a éstas deben subordinarse “los
otros festejos de noviembre”.
|
 |
La política pública de
fiestas entregada al alcalde Barboza es el resultado de uno de los más amplios,
democráticos y participativos esfuerzos de discusión ciudadana. Es el
resultado sucesivo de foros en espacios académicos y populares, diálogos
abiertos, investigaciones académicas, lecturas de publicaciones, intervenciones
de expertos y actores festivos, intercambio de experiencias creativas,
administrativas y financieras de festividades, y discusiones virtuales.
|
 |
|
| En este proceso se realizó:
|
|
| • |
El foro Presente
y futuro de las fiestas populares en Cartagena organizado por la revista
noventaynueve en
la Universidad
de Cartagena, con presencia de más de 150 actores culturales y festivos.
|
| • |
El foro Conmemoración
de las Fiestas de Independencia de Cartagena convocado por el IPCC en
la Casa Bolívar
, en el que participaron cerca de 70 personas.
|
| • |
El Seminario Pensar las Fiestas de Independencia,
en el que participaron más de 200
personas, se realizaron 6 mesas de trabajo (Educación, Medios, Participación
Ciudadana, Investigación, Economía y Financiación, Arte, Música y Cultura
Popular, se presentaron cuatro (4) conferencias (Silvio Sánchez, Moisés
Alvarez, Enrique Muñoz y Mirta Buelvas), nueve (9) documentos de personas y
entidades (Facultad de Ciencias Humanas de
la Universidad
de Cartagena, los investigadores Enrique Muñoz, Juan Carlos Urango, Margarita
Abello, los periodistas Alberto Martínez, Ricardo Chica y Tomás Bettin), tres
(3) informes sobre la dimensión económica de las festividades y la actividad
cultural (María Cecilia Donado, de
la Fundación Carnaval
de Barranquilla, Adela Donadio, subdirectora del Festival de Teatro de Bogotá,
y Amaury Lora, director del IPCC). |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
| Principios
para la política pública de las fiestas |
 |
1.
Fiestas de Independencia es el verdadero nombre de las fiestas populares que se
realizan en el mes de noviembre en la ciudad de Cartagena, que atestigua la
esencia histórica, cultural y social de tales festividades, y expresan una metáfora
viva de la independencia nacional y el valor histórico de los sectores
populares y subalternos en la construcción de una ciudad caribe. A ellas, a sus
programaciones, orientaciones y sentidos, se subordinan los otros festejos de
noviembre.
|
 |
|
2.
Las Fiestas de Independencia son una conmemoración multicultural y
policlasista, incluyente, plural y descentralizada, que estimula la recuperación
del tejido social urbano, crea lugares de encuentro ciudadano y enriquece las
identidades urbanas, las creatividades populares y la convivencia urbana.
|
 |
Las Fiestas de Independencia
deben ser expresión de una política integral de ciudad, que reconoce y valora
en la cultura una de las dimensiones de su desarrollo general, incorporándola a
diversas formas de su imaginación, planeación, inversión y construcción.
|
 |
Las Fiestas de Independencia,
como parte esencial de la identidad cultural local, deben estar contempladas en
el plan de desarrollo del distrito, destacándose su condición de eje del
desarrollo cultural local. Su desarrollo debe estar sujeto a evaluación y
seguimiento por las instituciones locales, los actores festivos, el gobierno
distrital, los medios de información y el sector cultural y cívico.
|
 |
|
3.
Un proyecto de recuperación del mundo festivo cartagenero debe estar abierto
tanto al reconocimiento de sus orígenes históricos (un proceso de
independencia nacional, la autoconciencia de ser un mundo caribe integrante de
la nación colombiana y la importancia de los sectores populares en los hechos
históricos y culturales que han formado el mundo urbano local) como a los
elementos de creatividad social y vivencia plena de lo festivo que informan el
carácter de las fiestas.
|
 |
Las fiestas, en su dinámica
social, expresan igualmente los imaginarios históricos, la recursividad y
creatividad populares, pueblerinas, urbanas y campesinas, locales y regionales,
nacionales e internacionales. Las fiestas, en su versión contemporánea, deben
apoyarse en las nuevas interpretaciones históricas que destacan el papel del
pueblo cartagenero en el proceso de independencia y contemplan en sus
dimensiones festivas las hibridaciones socio-culturales que relacionan lo sacro
y lo profano, lo histórico y lo carnavalesco, lo viejo y lo nuevo, la
investigación y la acción, la experiencia lúdica y la experiencia pedagógica,
las tradiciones y las modernidades.
|
 |
|
4.
Las Fiestas de Independencia deben combinar el uso de imaginarios coloniales,
republicanos, carnavalescos, modernos y contemporáneos, y convocar la noción
universal de transgresión realizadora e integradora, cohesión y pertenencia
comunitarias, múltiples solidaridades urbanas, lazos e interacciones lúdicas y
simbólicas, y expresiones del desarrollo social y económico.
|
 |
En medio de su crecimiento
demográfico, de los estragos de su anonimia interior, de su dispersión geográfica
y de su diversidad cultural, la ciudad experimenta uno de los mayores fenómenos
de su autodescubrimiento y autoreconocimiento en la experiencia festiva.
|
 |
|
5. Las
fiestas de Independencia deben ser un lugar de la inclusión y la participación
sociales, base para la reconstrucción del tejido social y refuerzo de la
democratización cultural de la sociedad local.
|
 |
El barrio, sus actores y
organizaciones festivas, sus valores urbanos y sus reinados populares, debe ser
concebido como un microcosmos esencial del proceso festivo, donde la integración
festiva crea lazos de pertenencia local, impulsa valores culturales positivos y
el descubrimiento de la historia propia.
|
 |
En desarrollo de las fiestas,
las reinas populares son multiplicadoras del valor histórico, las tradiciones
populares y las dinámicas culturales de las festividades, y su papel esencial
es el de un liderazgo en la organización comunitaria para el disfrute de las
fiestas y el aprendizaje y difusión de los sentidos y valores históricos y
culturales.
|
 |
La cultura festiva implica la
creación de lazos de intercambio simbólico y cultural entre los distintos
sectores de la sociedad, de solidaridad social y de reconocimiento recíproco de
los actores sociales y los medios de información, los creadores y los grupos de
creación cultural y artística, los investigadores sociales y los educadores,
los administradores y dirigentes públicos, los empresarios privados y las
comunidades.
|
 |
|
6.
El Estado no dirige las fiestas ni coarta la libertad expresiva ni el sentido lúdico
de los actores festivos. El Estado propicia y estimula su organización y
desarrollo, su investigación, estudio y creación, apoya a los actores festivos
y la participación ciudadana e interviene activamente en sus formas de
financiación, defendiendo en su programación sus valores históricos y
culturales, la creatividad popular y la democratización y descentralización de
sus proyecciones.
|
 |
|
7.
Las
fiestas de Independencia son una experiencia pedagógica, en la que la ciudad
investiga, dialoga, recrea, masifica y dinamiza sus conocimientos, imaginarios y
símbolos históricos y culturales, expresiones carnestoléndicas y culturales
tradicionales y contemporáneas, desarrolla creatividades individuales y
grupales, crea lazos institucionales y colectivos, diversifica el sentido crítico
ante las rutinas institucionales y la inercia social, y expone el humor crítico
y constructivo y la creatividad como elementos centrales del ethos caribe de la
comunidad urbana y el sueño colectivo de ciudad caribe.
|
 |
El proceso festivo local debe
incluir una política educativa festiva, unificada, dotada con contenidos claros
y concertados con la comunidad educativa. Tal política debe ser transversal en
relación con los sectores de la administración distrital.
|
 |
Una política festiva
educativa debe contribuir a resignificar el proceso de independencia, incluyendo
en su interpretación la presencia y contribuciones de las etnias que
participaron en él y propiciando la reflexión sobre el destino de la ciudad.
|
 |
|
8.
En las fiestas se deben hacer visibles los actores festivos primordiales y sus
creaciones, apoyar y manifestar en forma preminente la creatividad de los
sectores populares, y fortalecer con dignidad social los lugares y proyecciones
de la convivencia festiva. Músicos, danzarines, teatreros, cantantes, poetas,
bailadores, folcloristas, disfraces, máscaras, comparsas, grupos musicales y
otras figuras, formas y elementos del arte popular y la celebración festiva son
portadores del sentido fundamental del festejo: la recreación de símbolos históricos,
expresiones lúdicas, deseos colectivos, en un ámbito de libertad, humor y
fraternidad.
|
 |
|
9.
Las
Fiestas de Independencia son una oportunidad del desarrollo económico, del
mejoramiento de la calidad de vida y de la posibilidad de planes conjuntos entre
los más variados sectores de la vida pública, y constituyen un elemento
significativo de la promoción social y turística de Cartagena. Las fiestas son
un escenario de progreso e implican una movilización económica que irriga
recursos, genera negocios en diferentes sectores y clases de la ciudad, proyecta
la imagen más humana y humanizante del conglomerado urbano, potencia el turismo
y el comercio, y se propone como una posibilidad de desarrollo vinculada a un
proyecto de ciudad. La organización de las fiestas debe procurar ofertar lo
festivo desde todos los sectores públicos y privados de la ciudad.
|
 |
|
10.
Las
fiestas son un escenario apropiado para que los medios construyan identidades,
memoria y ciudad, y promuevan desarrollo. Como acto antropológico y sociológico,
las fiestas son una oportunidad para que los medios de información descubran y
redescubran los actores y gestores de una nueva forma de ciudadanía cultural y
de las múltiples culturas que integran
la Cartagena
contemporánea. El relato de los nuevos conocimientos históricos y culturales
sobre las fiestas y la ciudad, la revaloración de lo popular y lo caribe en la
imagen de la ciudad, el conocimiento de las nuevas formas de habitar, recrear y
desarrollar la ciudad y el uso de los géneros más diversos y de las nuevas
tecnologías, deben contribuir a la reapropiación de las fiestas como elemento
central de la identidad urbana de Cartagena.
|
 |
|
11.
Las
Fiestas de Independencia constituyen un lazo de las culturas populares de
Cartagena con las otras culturas regionales del país y con las manifestaciones
culturales del Gran Caribe.
|
Versión del 23 de agosto de
2004.
|